Tras dejar un hogar terriblemente problemático, Victoria pasa a ser una más de las innumerables adolescentes que viven en las calles de Latinoamérica. Vendiendo flores, lavando autos y limpiando cafés, se las arregla para sobrevivir. Solo su fuerza de voluntad por forjarse una vida digna para ella y sus hermanos menores puede salvarla de la indigencia y la violencia.