Alexandre Dumas, maestro de la novela hist rica, no dej escapar la oportunidad de someter a su desbordante poder de fabulaci n las leyendas, cuentos, episodios y escenas que sus anfitriones le fueron contando en sus viajes por Europa, el Pr ximo Oriente o frica del Norte. Si algo destaca en cada uno de los relatos es la presencia de elementos cl sicos del g nero fant stico y de terror. No falta casi ninguno: un amplio sal n, poco iluminado excepto por algunas velas; una chimenea alrededor de la cual se cuentan las historias; tormentas, truenos y rel mpagos; lluvia, sombras, espectros, decapitados, muertos vivientes, vampiros, castillos, pasadizos secretos, bosques sombr os... Todo un cat logo de situaciones y escenarios propios de un g nero menor en la producci n de Dumas, quien ha pasado a la Historia no por este tipo de trabajos sino por sus novelas hist ricas.