Hablas en serio? Se supone que voy a tener que vivir en una mansión malrollista en un pueblo lúgubre de costa con faro, lluvia perpetua, marineros y piratas, con tal de que mi archienemiga no se salga con la suya? Pues vale.
Daisy Dooren: biotecnóloga licenciada en la universidad de joder-como-puedo-tener-tan-mala-suerte, con una obsesión (in)sana por las margaritas.
Lugar de origen: Filadelfia, Pensilvania... más o menos.
Destino: Saltwater, un pequeño pueblo de Maine.
El problema llega cuando su nuevo ambiente de trabajo resulta ser un tanto... hostil. Lárgate por donde has venido, este no es tu sitio. Impedimento n 1 para que Daisy Dooren consiga tener éxito, al menos, en un ámbito de su vida: el tío con traje más borde e intransigente de todo el ámbito científico con el que, desde luego,
no compartirá laboratorio.
John-Luke MacAlister: exasperante montón de misterio odioso como primer plato, una montaña de preocupaciones como segundo y una mirada amatista hipnótica capaz de llevar ángeles al infierno como delicioso final.
Zelle: un amor inesperado y chiquitín.
Bennett, Calíope, Hileya y Aquiles ( en serio? Nadie más?): cuatro mini-encargados de que Daisy no olvide su sueño.
Desatando el caos en tres, dos, uno...