El jovencito Enrique Villuendas, relegado por su familia y después de un castigo bestial recibido de su padre, decide abandonar la familia para siempre. Llegará a La Habana y tendrá que ganarse la vida en la mendicidad y el trabajo mal pagado. Un hecho fortuito lo lleva a verse involucrado en una salida ilegal del país. Como tantos, el viaje es azaroso y está a punto de perder la vida en el Golfo de México. La suerte le asiste y es recogido por un barco español, con destino a Andalucía. Es aceptado por una buena familia, y al pasar el tiempo, se enamora y se casa con la joven Soledad. Estará 25 años sin contacto con los suyos. Por ese azar de la vida, su hijo, Ignacio, de visita en Cuba, conoce a una joven guía turística y ese será el y ese será el enlace de que el océano no es distancia contra los designios del destino y que definitivamente, España no está tan lejos. Sucesos acaecidos en la década del noventa y a las dos primeras del 2000, pasarán por sus líneas en retrato de la Cuba del Período Especial, con la cadena de trabajos, escaceses, limitaciones y penurias sufridas en el país, después del derrumbe del bloque socialista. Realidad que no se observa desde las ventanillas de un tour, ni desde el balcón de un hotel cinco estrellas.