Don Alonso Chirino del Hoyo, marqu s de la Fuente de las Palmas, recibi los dones y parabienes de una esmerada educaci n, como se ha visto en sus escritos y biblioteca, sin embargo, qued atrapado por esta comarca encerrada en s misma, de atardeceres sublimes y de la que es dif cil escapar, cuando el silencio no deja o r la propia voz. En su persona confluyen un pleito de m s de ochenta a os entre las familias herederas de don Diego Sotelo Calder n: los conde de Siete Fuentes y los marqueses de la Fuente de las Palmas de las que hered extensas propiedades, hasta que fue asesinado el 17 de agosto de 1870, cuatro meses despu s de ganar el pleito a sus contradictores. Termina la obra con una aproximaci n a los Chirino de Cuenca, posible origen del linaje.