Ser madre soltera de una hija adolescente ya es bastante duro. Que tu hija sea una gimnasta de élite complica aun más las cosas. Pero que se lesione el tobillo a pocos meses de los Juegos Olímpicos... eso ya es demasiado. Acudí a la consulta de la doctora Anderson buscando una solución para la lesión de mi hija. Y ahora, cada vez que esa doctora me mira, siento un cosquilleo en la zona baja del vientre que es imposible de ignorar.