«La singularidad de María Negroni. Sus extraordinarios desafíos a lo convencional. Sus prosas breves en conexión permanente con la Gran Poesía. -Enrique Vila-Matas En
Colección permanente, la autora de
El corazón del daño nos permite acceder al centro neurálgico de su
museo personal, donde figuran sus obsesiones, su preferencia por el desvío y su constante apuesta por una
poética de la incertidumbre. Mezclando la
cita literaria, el
reportaje apócrifo y la figura de un maestro imaginario con una
escritura abierta a la inquietud y la intuición perturbadora, compone también su propia ética, casi un manifiesto que cuestiona el dogmatismo, la pretensión de originalidad y la banalidad de la
conversación contemporánea alrededor de la literatura.